
Esta madrugada se ha ido alguien. Se ha ido de un modo silencioso, casi anónimo. Como mucha gente. Si me preguntáis por sus aficiones, por su familia, por sus ambiciones en estos años … os diré que no tengo ni la más absoluta idea. Si me preguntara alguno de sus amigos íntimos …¿Cómo se llama su esposa? ¿Cuántos hijos tiene?. Mi respuesta sería la misma. No sabía muchas cosas importantes de él. Desconocía su actual dirección, su teléfono y su bebida predilecta. Si fumaba (no recuerdo haberlo visto nunca fumar) o no, si era del Madrid, del Barca o del Betis. Ahora si lo leen , sus amigos íntimos y familia estarán respondiendo a estás preguntas y pensando quién diablos es este tío. Todo eso lo desconocía … pero a pesar de todo eso , lo apreciaba…continúo apreciándolo y lamentando su marcha.
Recorrimos durante años un camino similar como muchos otros colegas y amigos, sobre todo “compañeros” ( compi, pañe, y otras formas de decirlo de nuestra época y lugar).Éramos compañeros en la total acepción de la palabra. Compartimos durante años ,a pesar de llevar vidas distantes, ese legado, esa “madera” , ese modo de hacer las cosas de “nuestra gente” . Yo ,para él, como para el resto de mis compañeros (todos saben quiénes forman parte de esa hermandad…) siempre fui el Baro ( como lo eran mis hermanos mayores con respecto a sus compañeros) y el para mí, el Mariño. Cierto, desconocíamos muchas cosas el uno del otro pero….sabíamos muchas cosas también no menos importantes. Sabíamos quiénes “somos”, de donde procedemos y que somos de ley.
Niños de los 70, de La Salle en su mayor parte…los que luego fuímos a hacernos “hombres” a la Escuela de Las Canteras (nunca la llamamos “Virgen del Carmen”) ,de los últimos que hicimos la mili de un modo obligatorio.
Nos viéramos donde nos viéramos …nos saludábamos. No por obligación ni por educación sino por el placer de ver una sonrisa dibujada de reconocimiento y amistad.
La última vez que nos vimos fue en la celebración del aniversario de fin de estudios de los antiguos alumnos de la Escuela de Las CANTERAS.Estuvimos hablando y me dijo con ese tono sereno y descansado que poseía: “Baro…Nosotros siempre hemos tenido buen “rollo”…¿Verdad?. Desde parvulitos.”. Y yo le respondí: “Desde luego, Mariño.No podía ser de otra manera”.
No podía ser de otra manera, niños de la Jarcia, del Camino del Dique, de la Calle San Francisco, de los pisos San Eloy, de los pisos de “Furbo” , de la Plazoleta de Los Descalzos, del Callejón, del Manchón del Hospital… de los que jugamos a la pelota en cualquier calle, de los que nos echamos las rodillas abajo en las Canteras, de los que nos poníamos como gambas cocidas en el Rio o en la Cachucha.
Los del 63 o el 64.Los de ley.
No te llame Paco hasta ahora en una conversación en que me sorprendí llamándote así cuando lo normal es que nos dijéramos :Mariño,Baro,Alcedo,Pavón,Alegre,Parodi,Alfaro,Patrón,Pizarro,Cano,Troya,Pulido, Romero,Gaviño,Santana etc…(disculpadme si no sigo con apellido …todos sabeís que formáis parte de ese grupo de “élite” , por lo menos en lo que a lo moral se refiere).
Esta madrugada se ha ido … pero seguirá entre nosotros como han seguido Antonio Fernandez, Francisco Aguirre el “Kiki” y otros …pués mientras los demás estemos aquí … tu siempre estarás , pañe.